Sombrero Sancosmeiro

La zona de elaboración de esta artesanía abarca los Ayuntamientos de Outes y Mazaricos -concretamente en el norte del Municipio de Outes y el sur del Ayuntamiento de Mazaricos-. La elaboración del sombrero pasa por distintas fases: desde el sembrado del centeno hasta la recogida en el verano. Luego de recolectadas las pajas, se hace la primera selección, sacándole aquellas que recubren la principal. Esta se esparce al sol para secarla bien y blanquearla. Después se escogen, separándolas en montones, según el grosor. El siguiente paso es ponerlas a remojo con agua, para que sea más fácil el trenzado. El cordón que se va trenzando se puede hacer con 3, 4, 5 o 6 pajas -el más frecuente es el de cuatro-. Una vez terminado, se va igualando, cortándole las puntas que sobresalen de la trenza, y deberá ser mazado para que quede lo más plano posible y abulte menos. Para proceder al cosido del sombrero lo mejor es emplear hilo de cáñamo untado con cera virgen de abeja. El cosido del cordón se hará muy tupido, de este modo el sombrero ofrecerá la mejor protección, tanto del sol, como de la lluvia. Características éstas que dotarán al sancosmeiro de gran resistencia e impermeabilidad, lo que lo hará muy valorado y apreciado para las labores agrarias, e incluso del mar –siendo utilizado por las mariscadoras-. También fue usado como sombrero de calle, en este caso la cinta negra que lo rodea y decora, es sustituida por otra de colores vivos. En la actualidad se produce una revitalización de esta pieza de artesanía, ya que muchos de los grupos folclóricos gallegos lo emplean como complemento ornamental en el vestuario femenino. Alrededor de cuatro artesanas de la parroquia de Santo Ourente siguen elaborando esta artesanía.